Las fotografías son prácticamente el tipo de prueba material más contundente que podemos presentar en un juicio de lesiones personales. Sin embargo, con mucha frecuencia, para cuando conocemos a nuestro cliente o asumimos el caso de otro abogado, ya se ha perdido la oportunidad de registrar adecuadamente las mejores pruebas. Este artículo está dedicado a orientar tanto a nuestros clientes como a quienes no lo son y desean asegurarse de conservar las contundentes pruebas que pueden ofrecer las fotografías.
A) Colisiones de vehículos motorizados:
Recomendamos a los clientes que tengan una cámara en su vehículo. Una cámara desechable de diez dólares del supermercado guardada en la guantera es perfecta. Además, no olvide que quizás ya lleve consigo todos los días y a todas partes una cámara muy potente: su teléfono celular. Hoy en día, muchos teléfonos toman mejores fotos que las primeras cámaras digitales. Si ocurre un accidente, ya sea que lo involucre a usted o no, estará preparado.
Las fotos de los vehículos, de la calle y de cualquier persona lesionada que esté siendo atendida por el personal de emergencias son excelentes temas. Pero, además, fotografíe las marcas de derrape con algún punto de referencia, como una persona o un objeto, por ejemplo un auto o un árbol. Esto ayudará más adelante a los expertos a determinar el grado de frenado previo a la colisión y también ayudará a determinar la velocidad al momento del impacto. Considere también tomar fotos de los testigos que afirmen tener conocimiento del choque. A veces los testigos desaparecen después de los choques, y una foto podría ser muy útil para localizar a estas personas más adelante.
Si puede, fotografíe el interior del auto de la parte culpable. ¡No entre sin autorización en propiedad ajena! Incluso una o dos fotos a través de la ventanilla lateral serían suficientes. Si el alcohol es un factor, las latas o botellas vacías podrían ser útiles. Además, a veces los velocímetros se quedan fijos en la última velocidad antes del impacto. Sin una foto del velocímetro, esa valiosa prueba generalmente se perderá.
B) Resbalones y caídas:
Las fotografías del lugar donde ocurrieron las lesiones son realmente fundamentales. Si se trata de un derrame, tome fotos del derrame, del personal que posteriormente lo limpia y de las personas, tanto empleados como testigos, presentes en el lugar. Tome fotos tanto de cerca como de lejos. Si hay moretones visibles en el mismo lugar, lo ideal sería fotografiarlos con el lugar de fondo. También es especialmente importante fotografiar los peligros de tropiezo, porque se corrigen con mucha facilidad una vez que usted se va. Si llena algún formulario en el lugar y no le dan una copia, tome una foto del formulario.
C) Cómo fotografiar las lesiones:
Con bastante frecuencia, el enfoque principal durante un litigio por lesiones gira en torno a si hubo lesiones visibles después del accidente. Lo ideal sería fotografiar las raspaduras, los moretones y los distintos avances del proceso de tratamiento. Las fotos deben tomarse tanto de cerca como a mayor distancia y, cuando sea posible, su contenido debe ser apto para todo público.
Conclusión:
Fotografiar las pruebas en el lugar de los accidentes con lesiones, así como las propias lesiones, es invaluable en el proceso de probar los casos. Las fotos pueden ayudar en las negociaciones de un acuerdo y, sin duda, pueden ayudar a los jurados a comprender plenamente lo que de otro modo podría ser difícil de entender.
En Anderson Hemmat sabemos que nadie planea tener un accidente, pero si sucede y usted está preparado, podrá tomar un par de fotos y preservar sus derechos. Llámenos hoy si tiene preguntas sobre su accidente.

