Al hablar con miembros del público en general, he aprendido que sus expectativas sobre lo que sucede en nuestro sistema judicial son un poco diferentes de lo que realmente ocurre en la sala del tribunal. Por ejemplo, la mayoría de las personas supone que los juicios con jurado consisten en que un jurado tome una decisión informada después de escuchar "la verdad, toda la verdad y nada más que la verdad". Sin embargo, esa es más bien una idea de Hollywood, y quizás le sorprenda saber que en todos los juicios el jurado no llega a escuchar toda la historia. Si bien no cabe duda de que nuestro sistema de jurados es el mejor del mundo, este artículo tratará sobre la información que regularmente se oculta a los jurados en los juicios por choques automovilísticos.
1) SEGURO:
La Regla 411 de las Reglas de Evidencia de Colorado impide que se le informe al jurado que el conductor culpable tiene seguro y que cualquier cantidad que el jurado otorgue la pagará la compañía de seguros. En el juicio, las partes están obligadas a fingir ante el jurado que el conductor culpable tendrá que pagar cualquier veredicto otorgado al demandante. Todo el juicio se convierte en un ejercicio en el que tratamos de lograr que un jurado otorgue dinero que pagará en su totalidad una compañía de seguros, sin que nunca le mencionemos al jurado la "palabra con S".
A menudo, los abogados defensores de las aseguradoras aprovechan estas reglas de manera que le dan una ventaja injusta a su parte. Por ejemplo, después de que presento mi declaración inicial en un juicio, el apacible abogado defensor le dirá al jurado algo como: "Mi cliente, el Sr. Jones, sí chocó por detrás al cliente del Sr. Hemmat. Pero esa no es toda la historia. Mi cliente me pidió que viniera hoy aquí a defenderlo y a contarles su versión de los hechos..." Por consiguiente, los abogados defensores a menudo explotan esta regla para engañar al jurado y hacerle creer que fueron contratados por el conductor culpable y que el conductor será personalmente responsable del veredicto.
Esto es mentirle al jurado con el respaldo del tribunal, porque al apacible abogado defensor le paga una compañía de seguros para representar al conductor culpable. De hecho, es probable que el abogado defensor de la aseguradora trabaje para un bufete de abogados que solo representa a compañías de seguros que niegan los reclamos presentados por personas lesionadas.
No solo el Sr. Jones no lo contrató, sino que es probable que el Sr. Jones ni siquiera lo hubiera conocido hasta la mañana del juicio.
La ley nos exige demandar al conductor culpable en lugar de a la compañía de seguros y fingir que él va a pagar este veredicto. Esta regla se creó porque los tribunales y la legislatura creen que los jurados podrían otorgar veredictos exorbitantemente más altos si supieran que los juicios por choques automovilísticos en realidad giran por completo en torno al dinero de las compañías de seguros. Para atender esta preocupación, el juez y todos los abogados en el tribunal están obligados a guardar este secreto.
2) MALOS ACTOS DEL PASADO:
La Regla 404 de las Reglas de Evidencia de Colorado impide que se le informe a un jurado sobre los malos actos pasados o el historial de manejo del conductor culpable. Por lo general, el jurado no se enterará de que el individuo enjuiciado por causar el choque, que quizás estaba ebrio cuando ocurrió el accidente, en realidad ya había hecho este tipo de cosas antes, tal vez muchas veces. La Regla 404 impide la presentación de tales malos actos porque la presentación de esa evidencia podría llevar a un jurado a concluir injustamente que, como el demandado ha causado accidentes o ha manejado ebrio en el pasado, naturalmente debe haberlo hecho también en esta ocasión.
Así que, para evitar lo que se considera una suposición injusta, el juez y los abogados en el tribunal también están obligados a guardarle ese secreto al jurado.
3) CIRCUNSTANCIAS DEL CHOQUE:
En muchas ocasiones, cuando un conductor culpable causa un accidente porque estaba intoxicado, o si un conductor huyó de la escena de un accidente, el abogado defensor que representa a ese conductor simplemente admitirá la responsabilidad antes del juicio. Esto puede parecer un gesto noble, pero la motivación detrás de esta decisión no podría ser menos noble ni honorable. Una vez que el conductor culpable admite su responsabilidad por un accidente automovilístico, el tribunal muchas veces impedirá que se comparta con el jurado cualquier información sobre los detalles del choque y sobre lo que el demandado hizo mal para causarlo, aun si la conducta fue realmente mala.
La Regla 403 de las Reglas de Evidencia de Colorado impide la presentación de testimonios en el juicio que sean repetitivos o sumamente perjudiciales en comparación con su valor probatorio. En consecuencia, los tribunales se inclinan por determinar que, una vez que el demandado admite la culpa, es una pérdida del tiempo del tribunal volver a repasar qué hizo mal específicamente el demandado, ya que, después de todo, él está admitiendo la culpa.
Por consiguiente, un tribunal puede determinar que cualquier testimonio en el juicio sobre los detalles del accidente sería repetitivo o sumamente perjudicial para el demandado. En estos casos, se le dice habitualmente al jurado que hubo un choque, que las partes están de acuerdo en que el demandado lo causó y que el juicio se centrará únicamente en si el accidente causó alguna lesión y, de ser así, cuánto se debe compensar al demandante por esas lesiones.
Los tribunales casi siempre permiten que el demandado depure el proceso al admitir su responsabilidad. Como resultado, el jurado podría suponer que el choque automovilístico debió haber sido un golpe menor e inocente causado por un tipo "honesto y directo" dispuesto a reconocer su error. Entonces, el jurado concentra toda su energía en determinar si mi cliente merece una compensación monetaria. Lamentablemente, a veces la respuesta a la que llega es: no, no la merece.
Cuando sospechamos que un demandado va a admitir su responsabilidad para impedirnos revelar al jurado su conducta escandalosa, a menudo solicitamos daños y perjuicios punitivos contra el demandado. Por ejemplo, si un demandado causó un accidente porque estaba intoxicado, a menudo solicitamos daños y perjuicios punitivos. Reclamar daños y perjuicios punitivos contra el demandado nos permite solicitar daños y perjuicios mayores y presentar al jurado evidencia de la conducta de manejo temeraria e imprudente del demandado, aun si el demandado admite haber causado el choque.
Pero, cuando el tribunal dictamina que no debemos hablar de cómo ocurrió el choque, también es nuestro deber guardarle ese secreto al jurado.
CONCLUSIÓN:
En el juicio, para el jurado no siempre se trata de "lo que ve es lo que hay". Como se explicó en este artículo, el jurado no conoce toda la historia y se le ocultan hechos clave debido a las Reglas de Evidencia. Si alguna vez ha observado un juicio, precisamente por esto a menudo hay numerosas conversaciones privadas junto al estrado entre los abogados y el juez que el jurado no llega a escuchar.
Debido a los secretos que los abogados están obligados a guardar, los juicios a veces pueden cobrar vida propia y llegar a girar más en torno a lo poco de la verdad que el jurado llega a escuchar. Cuando vamos a juicio para representar a nuestros clientes lesionados, queremos que el jurado escuche toda la historia. En cambio, el abogado de la defensa generalmente quiere mantener al jurado a oscuras al mantener en secreto información clave sobre el caso.
No obstante, en nuestro bufete no tenemos miedo de ir a juicio para luchar por nuestros clientes, porque creemos que nuestro sistema de jurados es el mejor del mundo y que los jurados de Colorado generalmente aciertan. Aunque el jurado no va a obtener la verdad, toda la verdad y nada más que la verdad, respetaremos las reglas y nos aseguraremos de que la historia de nuestro cliente se cuente al jurado de manera eficaz y persuasiva. Si usted o un ser querido ha sufrido lesiones y tiene preguntas sobre la evidencia que se puede presentar en el juicio, por favor llame y hable con uno de nuestros abogados hoy.

