Si un grupo terrorista, en un año, fuera responsable de matar a 5,474 estadounidenses y de herir a 448,000 más, se consideraría el peor desastre que este país haya enfrentado jamás.
¿Se imagina la devastación de lesiones y muertes que se acercan al medio millón? Tal devastación equivaldría a herir o matar a casi todos los hombres, mujeres y niños de una ciudad del tamaño de Denver, Honolulu o Washington D.C.
Sin embargo, los datos más recientes recopilados por la Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en las Carreteras (NHTSA) sobre los choques de 2009 muestran precisamente ese nivel de masacre. De manera impactante, en 2009, los accidentes causados por conductores distraídos mataron a 5,474 personas en las carreteras de EE. UU. e hirieron a unas 448,000 personas más, según se estima. De hecho, en 2009, el 20% de todos los choques automovilísticos con lesionados fueron causados por conductores distraídos.
No es de sorprender que, en 2009, el grupo de edad con la mayor proporción de conducción distraída fuera el de menores de 20 años. El 16% de todos los choques mortales reportados en 2009 se debieron a la conducción distraída de conductores menores de 20 años.
Pero ciertas estadísticas son aún más sorprendentes. Por ejemplo, el Instituto de Seguros para la Seguridad en las Carreteras informa que los conductores que usan dispositivos de mano tienen 4 veces más probabilidades de causar un choque con lesiones graves que quienes no los usan.
Según un estudio realizado en la Universidad de Utah, usar un teléfono celular mientras se conduce, ya sea de mano o de manos libres, retrasa las reacciones del conductor tanto como en los conductores con el nivel de alcohol en la sangre que constituye DUI, .08%.
Anderson Hemmat une su voz a los reclamos de tantas otras personas para que los conductores dejen el teléfono celular mientras conducen. El riesgo simplemente no vale la pena. Por supuesto, entendemos que, para algunos, la única forma de que su conducta cambie algún día es que se les haga financieramente responsables de su negligencia egoísta. Así que, si usted ha sufrido lesiones debido a la distracción y la negligencia de otra persona, llámenos hoy mismo.

